Cada 18 de febrero se celebra el día internacional del Síndrome de Asperger, un día para dar visibilidad a este trastorno y la importancia de adecuarnos a su detección temprana y educación adecuada.

El lema este año es “Haz espacio a las personas con síndrome de Asperger”.

Ya que todos queremos una educación de calidad que promueva el éxito académico de los niños y su desarrollo personal.

Pero que también facilite a los que padecen el síndrome su acceso al mercado laboral.

En España, se calcula que hay aproximadamente 450.000 personas con Trastornos del Espectro Autista, TEA, lo que significa 1 de cada 100 nacimientos.

El Síndrome de Asperger (SA) forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA).

Siendo un trastorno del neurodesarrollo en el que el cerebro de la persona con SA funciona de manera diferente a la habitual. 

Podemos definir el Síndrome de Asperger como un trastorno del desarrollo que conlleva una alteración neurobiológica afectando el procesamiento de la información.

Esto ocurre especialmente en la comunicación e interacción social y en la adaptación flexible a las demandas del día a día.  

Las personas con Síndrome de Asperger comparten las características nucleares del autismo. 

Es decir, la persona con Síndrome de Asperger tiene dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento.

Sin embargo, tiene un lenguaje fluido y una capacidad intelectual media e incluso superior a la media de la población. 

Los niños con este diagnóstico tienen incapacidades severas y crónicas en el ámbito social, conductual y comunicación.

No hay que confundir Autismo con Asperger, puedes consultar las diferencias pinchando aquí.

Día Internacional del Síndrome de Asperger

CARACTERÍSTICAS:

Cada niño es diferente, pero algunas de estas características mas comunes son:

  • Se expresan correctamente, incluso pueden emplear un lenguaje muy formal, técnico y preciso.

  • No entienden las señales no verbales: gestos, expresiones, etc

  • Son muy literales; no captan las bromas, los chistes, las metáforas o los sarcasmos.

  • Les cuesta comprender las reglas sociales “no escritas”: esperar turno, saludar, dar las gracias, guardar distancia al conversar…

  • Quieren relacionarse, pero no saben cómo hacerlo. A veces, se encuentran solos.

  • No es que no tengan en cuenta las emociones de los demás; es que les resulta complejo interpretarlas

  • Encuentran difícil expresar sus emociones de forma convencional por lo que a veces reaccionan “fuera de lugar”

  • Son fieles a las rutinas que, en ocasiones, siguen de manera rígida y repetitiva

  • Les cuesta adaptarse a los cambios, las situaciones novedosas o poco previsibles.

  • Tienen intereses muy concretos sobre los que acumulan mucha información y dedican mucho tiempo, y convierten en tema principal de sus conversaciones

  • Pueden ser extremadamente sensibles a algunos estímulos del ambiente: ruidos, luces, olores, sabores…

En los adultos, se mantienen algunas de estas características.

La persona  tiene un aspecto e inteligencia normal, pero tiene problemas para relacionarse con los demás a un mismo nivel de desarrollo.

CONSEJOS:

Podemos tener en cuenta estos consejos a la hora de relaccionarnos con ellos: 

  • Reflexiona sobre los desafíos sociales que afrontas cada día e intenta ponerte en el lugar de una persona que genuinamente no los comprende ni sabe cómo afrontarlos

  • Interésate por conocer sus gustos e intereses, sus puntos fuertes y débiles y las cosas que son importantes para ella

  • Empatiza con su experiencia, aunque sea distinta a lo “convencional”

  • Utiliza un lenguaje directo y concreto, sin ambigüedades o dobles sentidos

  • Haz explícitos algunos conceptos que para la mayor parte de las personas son obvios, especial- mente los relativos a las relaciones sociales

  • Comprende que sus comportamientos no son caprichosos o intencionados. Simplemente reflejan una manera distinta de comprender y desenvolverse en el mundo

  • Entiende la importancia de sus rutinas y “rigideces”. Son elementos que le proporcionan seguridad. Puedes ayudar a flexibilizarlas sin imponer tu manera de ver las cosas

  • Pregúntale cuál es la mejor manera de apoyarle. Él o ella te sabrá explicar cómo prefiere quele ayudes.

La persona con Asperger presenta un estilo cognitivo distinto. Su pensamiento es lógico, concreto e hiperrealista. 

Hay que tener en cuenta que su discapacidad no es evidente, sólo se manifiesta al nivel de comportamientos sociales disfuncionales.

Por lo que esto se traduce en problemas tanto para ellos como para los familiares en todos los ámbitos.

Existen factores fundamentales para que haya un mayor ajuste social personal y emocional en la vida adulta.

Por lo que es importante una adecuada identificación y atención temprana, un buen ambiente familiar, una adecuada respuesta educativa, una alta capacidad intelectual y de aprendizaje. 

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