La Esclerosis Múltiple y la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) tienen algunas similitudes, sin embargo, la Esclerosis Múltiple (EM) se considera una enfermedad inflamatoria del sistema central, con un componente degenerativo secundario. En cambio, la ELA se considera una enfermedad principalmente degenerativa, en la que el componente secundario es el inflamatorio.

A pesar de esa diferencia en cuanto al componente inflamatorio, los expertos han observado perfiles muy parecidos en cuanto al comportamiento del sistema inmunológico de los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica y quienes padecen esclerosis múltiple.

Es extremadamente raro que la esclerosis múltiple y la esclerosis lateral amiotrófica se presenten en un mismo paciente. Se han documentado únicamente una decena de casos en toda la bibliografía reconocida en este campo.

La esclerosis lateral amiotrófica  es una enfermedad de origen genético que afecta a las células responsables del movimiento voluntario de los músculos. Pertenece a un conjunto de alteraciones conocidas como enfermedades de las neuronas motoras.

Son estas neuronas las que regulan acciones como:

  • Masticar

  • Caminar

  • Hablar

La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad progresiva.

Aunque no se conoce con certeza la causa de la enfermedad, se ha podido observar que uno de cada diez casos de esclerosis lateral amiotrófica se deben a una alteración genética.

Las neuronas del sistema nervioso de personas afectadas por esclerosis lateral amiotrófica se deterioran o mueren.

Se calcula que la enfermedad afecta a 5 de cada 100.000 personas.

Primeros síntomas

La presentación de la enfermedad puede ser muy sutil hasta que los síntomas se hacen evidentes. Algunos de ellos son:

  • Pequeñas contracciones musculares involuntarias (fasciculaciones) en:

    • Brazos

    • Piernas

    • Hombros

    • Lengua

  • Calambres musculares

  • Espasticidad (rigidez muscular)

  • Debilidad muscular en:

    • Brazos

    • Piernas

    • Diafragma

  • Afectación del habla (nasal o mal articulada)

  • Dificultad para masticar o tragar

En muchas personas, los primeros signos de esclerosis lateral amiotrófica se presentan en las manos o los brazos, algo que no es tan frecuente en la esclerosis múltiple. Estos pacientes empiezan a experimentar dificultades para llevar a cabo tareas sencillas, como abotonarse una camisa, escribir o hacer girar una llave en una cerradura.

Para otros, las primeras en notar los síntomas son las piernas. Pueden experimentar una sensación extraña al caminar o al correr, y es posible que noten una tendencia a tropezarse o a perder la estabilidad con frecuencia.

Independientemente de cuál sea la parte del cuerpo en la cual se manifiesta por primera vez la esclerosis lateral amiotrófica, la debilidad muscular y la atrofia se extienden a medida que la enfermedad progresa. Los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica, como los que tienen esclerosis múltiple, pueden desarrollar problemas relacionados con:

  • El movimiento

  • La deglución (disfagia)

  • El habla (disartria)

  • La respiración (disnea)

La aparición y el ritmo de desarrollo de los síntomas son diferentes en cada persona, pero en las últimas fases los pacientes no pueden ponerse en pie, emplear sus brazos ni sus manos.

Una particularidad de la esclerosis lateral amiotrófica, que la diferencia de la esclerosis múltiple, es la referente a los síntomas cognitivos: Lo más habitual es que las personas con esclerosis lateral amiotrófica conserven intactas sus funciones mentales superiores, que sí pueden verse afectadas en la esclerosis múltiple:

  • Razonamiento

  • Memoria

  • Comprensión

  • Resolución de problemas

Existe un pequeño porcentaje de pacientes con esclerosis lateral amiotrófica que experimentan problemas con el lenguaje o con la adopción de decisiones. Algunos desarrollan demencia, según hallazgos recientes.

Otra característica específica de la esclerosis lateral amiotrófica y no de la esclerosis múltiple es que los pacientes tienen tendencia a perder peso, ya que la enfermedad en sí misma aumenta la necesidad de alimentos y calorías. Además, los problemas de deglución hacen que alimentarse sea difícil.

Las opciones terapéuticas para la esclerosis múltiple son numerosas, incluyendo medicamentos modificadores del curso de la enfermedad.

Por el contrario, aún no se dispone de tantas opciones para las personas con esclerosis lateral amiotrófica. Existe algún medicamento que ayuda a retrasar los síntomas y puede prolongar la vida. En general, los tratamientos para esta enfermedad suelen limitarse a terapias que sirven para aliviar los síntomas.

Fuente: conlaem.es

Pin It on Pinterest

Share This