Hola Titánicos, cada tercer miercoles del mes de octubre se celebra el día mundial de la recostruccion mamaria , tambien conocido como BRA Day (por sus siglas en inglés, Breast Reconstruction Awareness Day) .

Un día que tiene como principal objetivo el de informar, educar y empoderar a las mujeres sobre las opciones de cirugía reconstructiva tras una mastectomía.

Hoy, 21 de octubre, quiero hablarte de algo que va mucho más allá de una operación, de una cicatriz o de una imagen frente al espejo: la reconstrucción mamaria.

Quizá tú hayas pasado por un cáncer de mama, una mastectomía o estés acompañando a alguien que ha tenido que enfrentarse a todo ello. Puede que conozcas de cerca las dudas, el miedo y ese proceso tan personal de aprender a convivir con un cuerpo que, de repente, ya no sientes igual.

Por eso, hoy quiero dedicarte estas palabras. Porque cuando hablamos de reconstrucción mamaria, no hablamos únicamente de cirugía. Hablamos de decisiones, de emociones, de autoestima y, sobre todo, del derecho que tenemos a decidir sobre nuestro propio cuerpo.

¿EN QUE CONSISTE UNA RECONSTRUCCION MAMARIA?

La reconstrucción mamaria es una intervención quirúrgica que permite recuperar la forma de una o ambas mamas después de una mastectomía o de otras cirugías relacionadas con el cáncer de mama.

Puede realizarse mediante implantes mamarios, utilizando tejidos de otras partes del propio cuerpo o combinando diferentes técnicas. En algunos casos se lleva a cabo durante la misma intervención en la que se extirpa la mama y, en otros, se realiza meses o años después.

No existe una única forma de hacerlo ni un momento que sea el adecuado para todas las mujeres. La decisión depende de la situación médica, los tratamientos necesarios, las preferencias personales y las circunstancias de cada una.

Y quiero detenerme aquí en algo importante: la reconstrucción mamaria es una posibilidad, no una obligación.

DIFERENTES FORMAS DE VER Y AFONTAR EL DIAGNOSTICO:

Cuando una mujer recibe un diagnóstico de cáncer de mama, su vida puede cambiar de un día para otro. Aparecen pruebas, consultas, tratamientos, incertidumbre y decisiones que, en ocasiones, hay que tomar cuando todavía se está intentando asimilar lo que está ocurriendo.

No todas vivimos la reconstrucción de la misma manera

En medio de todo eso, perder una mama puede suponer mucho más que un cambio físico. Para algunas mujeres afecta a su imagen corporal, a su intimidad, a su autoestima o a la manera en la que se relacionan con su propio cuerpo.

Otras, sin embargo, sienten que la reconstrucción no es algo que necesiten para encontrarse bien. Pueden preferir no someterse a más operaciones, utilizar una prótesis externa o simplemente dejar que su cuerpo sea como es después del tratamiento.

Y todas esas decisiones merecen el mismo respeto.

No tenemos que demostrar nuestra fortaleza de una manera determinada. No tenemos que reconstruir nuestro pecho para sentirnos completas, ni tenemos que renunciar a hacerlo para demostrar que aceptamos nuestro cuerpo.

Cada mujer tiene su historia, sus prioridades, sus miedos y sus tiempos.

No hay una única manera de sentirse bien con nuestro cuerpo después de un cáncer de mama.

LA RECONSTRUCCIÓN MAMARIA Y LA SALUD MENTAL:

A veces, cuando hablamos de una intervención quirúrgica, nos centramos en los resultados, en las técnicas utilizadas o en cómo quedará el pecho. Pero hay una parte de este proceso que no siempre se ve y que también merece atención: la emocional.

Volver a mirarse al espejo puede ser un momento importante. Para algunas mujeres, ver de nuevo la forma de su pecho supone recuperar una parte de la imagen con la que se identificaban. Para otras, el proceso es más complejo y necesitan tiempo para acostumbrarse a los cambios, aceptar las cicatrices o reconocer su cuerpo después de todo lo vivido.

Además, reconstruir la mama no significa necesariamente recuperar las mismas sensaciones físicas que había antes. Puede haber cambios en la sensibilidad, molestias, cicatrices o la necesidad de nuevas intervenciones. Por eso es fundamental recibir información realista sobre los beneficios, las limitaciones y los posibles riesgos.

Y, por favor, no olvidemos algo: la recuperación emocional no siempre avanza al mismo ritmo que la recuperación física.

Está bien tener días buenos y días malos. Está bien sentir alivio, tristeza, miedo, ilusión o incluso no saber exactamente qué sentimos. No hay una forma correcta de vivir esta experiencia.

Pedir apoyo psicológico, hablar con otras mujeres que hayan pasado por algo parecido o compartir las dudas con el equipo sanitario puede ayudar a recorrer este camino con más acompañamiento.

reconstrucción mamaria

¿CUANDO SE PUEDE HACER UNA RECONSTRUCCIÓN MAMARIA?

Una de las preguntas más frecuentes es cuándo puede hacerse la reconstrucción. Y al igual que ocurre con muchas decisiones médicas, no existe una respuesta universal.

Puede plantearse una reconstrucción inmediata, realizada durante la misma cirugía de la mastectomía, o una reconstrucción diferida, que se lleva a cabo más adelante. La elección depende de factores como el tipo y la extensión del cáncer, los tratamientos previstos,incluida la radioterapia, el estado de salud y las preferencias de la paciente.

Por eso, es importante hablar con el equipo de oncología y cirugía plástica para conocer las alternativas disponibles en cada caso.

También tenemos derecho a preguntar, a pedir que nos expliquen las cosas con palabras que entendamos, a conocer las ventajas y los inconvenientes de cada opción y a tomarnos el tiempo que necesitemos para decidir, siempre que la situación clínica lo permita.

No debemos sentir que tenemos que elegir deprisa ni que hay una opción que nos hará más fuertes, más femeninas o más válidas que otra.

La decisión debe ser nuestra, con información clara y acompañamiento profesional.

EL DERECHO A DECIDIR SOBRE TU PROPIO CUERPO:

Quiero hacer especial hincapié en esto porque, a veces, me da la sensación que la sociedad nos transmite mensajes muy concretos sobre cómo debe ser el cuerpo de una mujer, qué aspecto debe tener o qué significa sentirse femenina.

Pero nuestro valor no depende de tener dos mamas, de llevar una prótesis, de tener cicatrices o de decidir someternos, o no, a una reconstrucción.

Una mujer no está menos completa después de una mastectomía. Tampoco necesita justificar por qué quiere reconstruirse o por qué prefiere no hacerlo.

No deberíamos tener que dar explicaciones sobre decisiones tan íntimas. Lo que necesitamos es información, respeto, acceso a una atención sanitaria adecuada y profesionales que nos escuchen sin juzgarnos.

Y esto también implica garantizar que todas las mujeres puedan conocer las posibilidades de reconstrucción y acceder a una valoración especializada, independientemente de dónde vivan o de sus circunstancias personales.

Porque decidir libremente solo es posible cuando tenemos información suficiente y alternativas reales.

TAMBIÉN NECESITAMOS HABLAR DE CICATRICES:

Las cicatrices forman parte de muchas experiencias de cáncer de mama y pueden convertirse en un recuerdo visible de todo lo que se ha vivido.

Algunas mujeres las miran con orgullo; otras sienten dolor al verlas; otras necesitan tiempo para acostumbrarse a ellas. No hay una reacción que sea mejor que otra.

No voy a decirte que cada cicatriz es bonita ni que tienes que aprender a quererla. A veces, esas frases que pretenden animarnos pueden hacernos sentir que también tenemos la obligación de estar bien con todo lo que nos ha ocurrido.

Lo que sí quiero decirte es que no tienes que esconder tus cicatrices, pero tampoco tienes que mostrarlas. No tienes que convertir tu experiencia en una lección para nadie ni sentirte fuerte todos los días.

Puedes vivirlo a tu manera.

Y si decides reconstruirte, también puedes hacerlo por ti, porque te apetece, porque te ayuda a reconocerte o porque sencillamente es lo que deseas. No tienes que encontrar una razón que los demás consideren suficientemente importante.

De manera que no olvides, que la reconstrucción puede ser una oportunidad para algunas mujeres, pero no define su recuperación ni mide su valentía. No es el final obligatorio de un tratamiento ni la única manera de cerrar una etapa.

Hay mujeres que deciden reconstruirse y otras que no, mujeres que lo hacen enseguida y mujeres que esperan años, mujeres que tienen clara su decisión desde el principio y otras que necesitan tiempo para descubrir qué quieren.

Y todas merecen ser escuchadas.

Si estás pasando por esta situación, quiero decirte que no tienes que decidir pensando en las expectativas de otras personas. Busca información, pregunta todo lo que necesites, habla con profesionales que te acompañen y date permiso para cambiar de opinión cuando sea posible.

Tu cuerpo ha atravesado mucho. Tu historia es tuya y nadie debería decidir por ti qué necesitas para sentirte bien.

Porque, al final, no se trata de volver a tener el cuerpo de antes ni de cumplir con una imagen determinada. Se trata de encontrar tu propia manera de vivir con lo que ha pasado, con tus decisiones y con la persona que eres hoy.

Y recuerda, Titánica: no necesitas reconstruir una parte de tu cuerpo para demostrar que puedes reconstruir tu vida.

Un abrazo enorme para todas las mujeres que están atravesando, o han atravesado, este camino.

#ReconstrucciónMamaria #CáncerDeMama #Mastectomía #SaludDeLaMujer #DerechoADecidir #AutonomíaPersonal #ApoyoEmocional #Somosdisca

Espero que os haya gustado o parecido interesante este artículo, en tal caso no dudéis en compartirlo con otros Titanes que penséis que les puede servir de ayuda, para así poder dar visibilidad a esta enfermedad entre todos y ayudar a más Gente Titánica.

Aunque esta información ha sido revisada y contrastada, el contenido es meramente orientativo y no tiene valor terapéutico ni diagnóstico.

Desde Somosdisca te recomiendo que, ante cualquier duda relacionada con la salud, acudas directamente a un profesional médico del ámbito sanitario que corresponda.

 

Fuente: www.somosdisca.es

Puedes seguirnos a través de:

Pin It on Pinterest

Share This